Las manos de una anciana, con pecas y el azul de las venas que se marca y trasluce la piel
Descansar la cabeza sobre el pecho de un hombre
Los rayos de sol sobre el agua que ha caído en la calle durante la mañana
Llegar cansado. Encontrar la luz cálida del cuarto y sumergirse en sueños con perros que hablan y puentes que uno cruza sin terminar de cruzar
La sonrisa de un amigo que no se ha visto en largo tiempo
Qué las flores dadas por un hombre duren un mes sin marchitarse
Hablar con el otro en un profundo y cómodo silencio
El abrazo de un estudiante
Escuchar música mientras olvido en mi cuarto lleno de libros y ballenas y erizos de peluche
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